Cargando...

19/4/13

Filosofía ¿para qué? | ¿Tiene alguna función en la sociedad?

Gabriel Vargas Lozano | Acabo de publicar un libro en el que pretendo responder a una pregunta que se hace con frecuencia: filosofía ¿para qué?, es decir ¿para qué sirve? Con esta pregunta, se pretende descalificar a nuestra disciplina y a quienes nos dedicamos a estudiarla, enseñarla y difundirla. En el libro expongo una gran cantidad de razones que dan cuenta del porqué existe la filosofía. Pondré algunos ejemplos: Aristóteles en su libro La política, después de analizar las diversas constituciones del Ática, hace una caracterización y busca un justo medio para proponer un tipo de sociedad que permitiera lograr una vida mejor para sus habitantes. La filosofía, entonces, ha propuesto, desde los griegos hasta hoy, teorías sobre lo que debería ser una sociedad más justa. En este sentido, en el libro reflexiono, por ejemplo, sobre las tesis sostenidas por el filósofo mexicano Luis Villoro para que nuestra sociedad alcance un mejor desarrollo.

Villoro dice: debe haber democracia real y efectiva; debe haber reconocimiento de la pluralidad de culturas y debería haber una concepción de lo que no es justo. De igual forma, analizo las tesis de Sánchez Vázquez en su libro Ética y política, en donde expone las diversas formas que adopta esta relación. Por ejemplo, cuando se suprime la ética y queda el puro pragmatismo como lo estamos viendo todo el tiempo en nuestra sociedad;  cuando se busca una política subordinada a la ética como ocurre con el poeta Javier Sicilia en su fuerte denuncia en contra de la  violación de los derechos humanos y otras posibilidades más.

Otro ejemplo son las utopías. Como sabemos, en el Renacimiento, a causa de múltiples factores, empieza a surgir una nueva idea del mundo y serán los utopistas (Moro, Campanella, Bacon) quienes, en un ejercicio extraordinario de imaginación van a plantear al mismo tiempo, un nuevo horizonte y una crítica indirecta a la sociedad en que estaban viviendo.

Pero que mejor para ilustrar la función de la filosofía que los enciclopedistas: Rousseau, realizando una crítica al absolutismo a partir de la afirmación de la democracia directa; Montesquieu, proponiendo la tripartición del poder  para que no se concentrara todo en uno; Voltaire apuntando a la separación entre Iglesia y Estado, entre otros. ¿Qué es lo que estaban haciendo estos filósofos? Proponiendo una nueva organización de la sociedad que hoy llamamos modernidad.

Pero la filosofía tiene muchísimas funciones más en torno a la ciencia, la técnica, la sociedad, el hombre actual, la posmodernidad, la deshumanización, la barbarie, etc., etc. La tesis que se defiende en el libro es que la filosofía no sólo sirve sino que es indispensable para una sociedad porque, cuando es “buena filosofía” es portadora de una racionalidad crítica y humanista.

Cuando el gobierno actual (y que está a punto de irse) a través de la SEP, eliminó el estudio de la filosofía en el bachillerato, lo que pretendía era que los estudiantes de ese nivel, no adquirieran los elementos de una conciencia crítica del mundo y de sí mismos sino que sólo se dedicaran a conocer lo estrictamente vinculado a sus futuros oficios o profesiones. Afortunadamente la comunidad filosófica acompañada por muy destacados miembros de las comunidades científica y cultural pudieron parar esta ofensiva en el terreno de la educación. En el libro se describe también esta lucha que sigue hasta la actualidad.   

Los temas que abordo son:

Los desafíos de la filosofía para el siglo XXI; La filosofía ¿tiene alguna función en la sociedad?; ¿Incide la filosofía mexicana en la sociedad?; Diez tesis sobre el papel de la filosofía en la educación y la sociedad. Reflexiones en torno a La filosofía, escuela de la libertad de la UNESCO. La filosofía y las humanidades y su (no lugar) en la Reforma Integral de la Educación Media Superior de la SEP. El papel de las humanidades, hoy.

Y en una segunda parte, se recogen mis estudios sobre los libros de los filósofos  Francisco Piñón, Ser y quehacer de la Universidad; Jaime Labastida, El edificio de la razón; Luis Villoro, Tres retos de la sociedad por venir y Adolfo Sánchez Vázquez en su Ética y política. 

Solo quisiera agregar que quienes nos dedicamos a la filosofía tenemos mucho que hacer para que nuestra disciplina sea entendida por la mayoría de los ciudadanos y ya no sea posible la pregunta de: filosofía ¿para qué?